Descubrí la luz de mi camino de la mano de la fotografía.
Un inicio directo y sin antecedentes, un inicio casi accidental que conspiraba acompañarme toda la vida. Realicé la “Diplomatura de Artes de la Imagen” en la Escuela TAI de Madrid, es allí donde me convertí en una verdadera espectadora de el mundo que nos rodea.
Mi paso por Madrid marcó mi primera etapa profesional como fotógrafa, donde es necesario explorar todos los campos de la imagen para poder definir tu trayecto, descubrí el mundo de la música con sus vibrantes fotografías de concierto, el maravilloso mundo de los niños, el mundo de la cultura urbana y sus crudos retratos.
De todos los campos de la fotografía el aspecto social es el que me empuja a convertirme en un vehículo transmisor, en una pieza más de un mundo inmenso en el que existen infinidad de cosas que merecen ser vistas, que merecen ser llevadas al máximo número de personas posibles.
Mi puerta en el mundo de la fotografía documental se abre con mi primer reportaje “Los Angeles”, un proyecto que abre ante mí la necesidad de retratar y compartir realidades.
A través de esta inquietud decido realizar trabajo de campo en Bosnia i Herzegovina llamado “Welcome to Sarajevo” con Kevlar Fotoperiodistes para retratar las consecuencias postguerra del cual nace mi trabajo “Bosnia, the war is over”
Mi especialidad y mi pasión es el reportaje documental, relatos que den lugar a la reflexión y por ello regreso a Barcelona, mi ciudad natal, para realizar el postgrado de Fotoreportaje en la Escuela Ruido.
El mundo de las bodas se abre ante mí como espacio para la creatividad y la sensibilidad, un momento rebosante de ilusiones y sentimientos que da la oportunidad de retratar instantes inolvidables.
Ahora sigo aquí, como siempre, buscando la luz.
